¿Los Perros Pueden Comer Queso? Riesgos y Cómo Servirlo con Seguridad
Lectura de 4 min · Actualizado en agosto de 2026
Con cuidado: el queso no es directamente tóxico para los perros, y en pequeñas cantidades puede ser un premio ocasional apreciado, sobre todo durante el entrenamiento gracias a su olor intenso y textura atractiva. Sin embargo, la intolerancia a la lactosa es muy común en perros adultos, ya que la mayoría produce cada vez menos lactasa, la enzima que digiere el azúcar de la leche, después del destete. Esto puede causar diarrea, gases o vómitos incluso con porciones modestas. Además, el queso es un alimento calóricamente denso y alto en grasa y sodio, por lo que dárselo con frecuencia puede contribuir al sobrepeso o, en casos más serios, a un episodio de pancreatitis. Si va a ofrecerlo, elija un queso sencillo, bajo en sal y bajo en grasa, sírvalo en poca cantidad, y evite por completo el queso azul o cualquier variedad con vetas de moho, que contiene una sustancia tóxica para los perros.
Queso para Perros: Qué Considerar
El queso aporta calcio y fósforo para la salud ósea, proteína de alta calidad para el mantenimiento muscular, vitamina A para la vista y la piel, y vitamina B12 junto con otras vitaminas del complejo B que apoyan el sistema nervioso y el metabolismo energético. También contiene ácidos grasos que, en cantidades controladas, favorecen un pelaje saludable. Por su aroma intenso y su textura blanda o cremosa, el queso es uno de los premios de entrenamiento más eficaces que existen: se puede cortar en trozos diminutos, se mastica rápido y motiva incluso a perros poco interesados en la comida seca, lo que lo hace útil para reforzar comportamientos en sesiones cortas. Algunas variedades bajas en grasa y lactosa, como el queso cottage, el requesón o la mozzarella fresca, ofrecen estos beneficios con un riesgo digestivo menor que los quesos curados o muy grasos. Aun así, el queso debe considerarse un complemento ocasional y nunca un sustituto de una dieta balanceada formulada para perros, ya que su perfil de sodio y grasa no está pensado para el consumo canino regular.
Riesgos y Cuándo Preocuparse
| Riesgo | Nivel | Más vulnerables |
|---|---|---|
| Intolerancia a la lactosa, diarrea en muchos perros | ALTO | Perros con intolerancia a la lactosa, muy común |
| Alto contenido de grasa causa pancreatitis con uso frecuente | ALTO | Todos los perros, si se da en exceso |
| El queso azul contiene roquefortina C, tóxica para los perros | ALTO | Todos los perros, nunca queso azul |
| Alto contenido de sodio en quesos curados o procesados | MEDIO | Perros con problemas cardíacos o renales |
| Quesos con ajo, cebolla o hierbas añadidas | ALTO | Todos los perros |
Muchos perros tienen algún grado de intolerancia a la lactosa, un problema que se agrava con la edad porque la producción de lactasa disminuye de forma natural después del destete, así que observe siempre la reacción de su perro tras probar un queso nuevo. El queso azul, el gorgonzola, el roquefort o cualquier queso con vetas o costra de moho nunca debe ofrecerse: contiene roquefortina C, una micotoxina producida por el hongo usado en su maduración que puede provocar temblores, fiebre alta y convulsiones en los perros, incluso en cantidades pequeñas. También conviene revisar la etiqueta de quesos saborizados, ya que algunas variedades con hierbas incluyen cebolla o ajo en polvo, ingredientes tóxicos para los perros que no siempre son evidentes a simple vista.
- • Vómitos o diarrea pocas horas después de comer
- • Letargo, colapso o convulsiones
- • Hinchazón facial, urticaria o dificultad para respirar
- • Encías pálidas o amarillentas
Contacte a su veterinario de confianza o a la clínica veterinaria de emergencia más cercana de inmediato.
España: Servicio de Información Toxicológica (SIT) — 91 562 04 20, disponible 24 horas los 365 días del año (servicio nacional de referencia en intoxicaciones; para casos en mascotas, consulte también con su veterinario de urgencias).
Fuera de España (México, Argentina, Colombia y demás países de habla hispana), contacte directamente a la clínica veterinaria de urgencias más cercana a su domicilio.
¿Cuánto Puede Comer Mi Perro?
Un pequeño cubo de queso sencillo, bajo en sal y bajo en grasa, es una buena porción ocasional, especialmente como premio de entrenamiento cortado en piezas del tamaño de un guisante para perros pequeños o de un dado para perros grandes. Introduzca el queso poco a poco la primera vez y observe las heces de su perro durante las 24 horas siguientes para descartar intolerancia a la lactosa antes de convertirlo en un premio habitual. Como regla general, los premios con queso no deberían superar el 10% de las calorías diarias totales, y en perros con sobrepeso, pancreatitis previa o enfermedad renal conviene consultar primero con el veterinario, ya que incluso porciones pequeñas de un alimento graso pueden ser inadecuadas para su condición.
| Tamaño del Perro | Peso | Orientación |
|---|---|---|
| Pequeño | hasta 10 kg | Una porción pequeña, 1-2 veces por semana |
| Mediano | 10–25 kg | Una porción moderada, 2-3 veces por semana |
| Grande | más de 25 kg | Una porción algo mayor, 2-3 veces por semana |
Sume siempre todos los premios del día, y mantenga el total por debajo del 10% de las calorías diarias de su perro.